Parques y jardines

Las playas de Valencia, el complemento perfecto al turismo de ciudad
7 julio, 2017 / ,

Cabanyal, Malvarrosa, Patacona y La Devesa

Valencia es el destino perfecto para vivir todo lo que una ciudad milenaria y cambiante tiene para regalarle, sin renunciar a unas vacaciones en la playa

¿Ha elegido Valencia porque este año le apetecía hacer turismo de ciudad, sin renunciar a su descanso frente al mar? Pues, ¡está de suerte! ¡Las playas de Valencia le van a sorprender!

La playa del Cabanyal (Las Arenas)

Esta playa urbana se encuentra ubicada justo al lado de La Marina de València, a escasos cinco kilómetros de la plaza del Ayuntamiento y muy bien comunicada. Antiguamente existía en ella una playa privada, pero ahora es pública para disfrute de valencianos y turistas. Tiene una longitud de unos 1.200 metros y una anchura media de 135, por lo que pese a ser de las más frecuentadas no tendrá problemas para extender su toalla sobre una arena fina y dorada.

Además, si es de quienes prefiere echarse debajo de una sombrilla o en una hamaca, también dispone de este servicio. Y por la comida o la bebida, ¡no se preocupe! La conocida por los valencianos como la playa de Las Arenas dispone de una fantástica y tradicional zona de restaurantes con terrazas y vistas al puerto y a la parte septentrional de la Costa del Azahar.

La playa de la Malvarrosa

Fuente de inspiración de numerosos artistas como el pintor Joaquín Sorolla o el escritor Vicente Blasco Ibáñez , la playa de la Malvarrosa es otro lujo de playa urbana para el visitante. En cierto modo, no deja de ser la prolongación hacia el Norte de la playa de Las Arenas, con las características especiales de un nuevo barrio y una oferta de restauración más esparcida.

Si le gusta hacer deporte: jugar al vóley, al fútbol, a las palas, o disfruta viendo trepar a sus hijos por divertidas cuerdas, acérquese al caer de la tarde y sienta el frescor de la arena en sus pies. Aunque por el día, la anchura de la playa también le permitirá realizar sus “hobbies” sin necesidad de molestar a nadie, ni de ser molestado.

Y, ¡qué decir de correr por la orilla o de caminar o ir en bici por el paseo marítimo por la brisa! ¡Hay que vivirlo!

La playa de La Patacona

Si continúa por la playa de la Malvarrosa hacia donde la arena le lleve, sin darse apenas cuenta habrá llegado a Alboraya, la localidad limítrofe de Valencia que alberga La Patacona. Algo más de un kilómetro de playa, también abierta y amplia, en la que a primera hora de la mañana no le será difícil contemplar a paseantes montados a caballo.

Lo delicioso de esta playa son las antiguas viviendas frente al mar reconvertidas en restaurantes decorados con un gusto excepcional. Desplazarse hasta allí para comer, cenar o tomar un café, en uno de los locales con terrazas exteriores e interiores, será todo un descubrimiento.

Las playas de El Saler y de La Garrofera

Al sur de Valencia, pero dentro de su término municipal, se halla la Devesa de La Albufera. Un paraje sin igual de dunas, fauna y vegetación de 10 kilómetros de longitud y una anchura aproximada de un kilómetro. En ella hay señalizados seis itinerarios, diferenciados por temáticas y colores, que en su conjunto suponen más de ocho kilómetros de recorrido.

Lo más impresionante: su ubicación entre el Mediterráneo al Este y los arrozales y la laguna de La Albufera al Oeste. Combinar un paseo por este brazo de tierra paradisíaco con un buen chapuzón en las playas de El Saler o de La Garrofera y una puesta de sol frente a La Albufera le resultará de lo más energético y romántico.