La procesión del Corpus Christi de Valencia es única en el mundo

La procesión del Corpus Christi de Valencia es única en el mundo

Religión y Cultura

La procesión del Corpus Christi, en la que se celebra y rinde homenaje al sacramento de la Eucaristía, es la procesión más antigua de Valencia y, para muchos valencianos, la más importante de la ciudad

La procesión del Corpus Christi de Valencia se remonta al año 1355, pero lo que la convierte en singular es que los rasgos originales de esta celebración se mantienen desde entonces, desde hace ya más de seis siglos y medio.

Una de sus características principales, que la vuelven única en el mundo, es que en ella se representan estampas de la Biblia, con figurantes que dan vida a unos 300 personajes del libro sagrado del cristianismo, convirtiendo esta procesión en una catequesis bíblica visual, urbana y muy mediterránea.

 

Y lo curioso de este dato es que, pese a que lo festejado es el sacramento de la Eucaristía, institución que la Iglesia católica fija en la Última Cena, los personajes pertenecen al Antiguo Testamento: la primera parte de la Biblia, en la que se narran sucesos anteriores al nacimiento de Jesús.

Según la tradición, ello se debería a que, de este modo, las autoridades políticas buscaban complacer a la comunidad valenciana judía, financiadora en numerosas ocasiones tanto de las arcas del municipio como de la propia procesión. Porque esta fiesta siempre ha sido municipal: organizada y patrocinada por el Ayuntamiento de Valencia. Una ciudad en la que, tras la constitución del nuevo Reino cristiano de Valencia fundado por Jaime I en el siglo XIII, cristianos, judíos y musulmanes convivieron, no sin dificultades, hasta finales del siglo XV.

Origen valenciano de la fiesta

Aunque, por hallarse Valencia recuperándose de la reconquista, esta festividad no comienza a celebrarse en la ciudad de Valencia hasta mediados del siglo XIV, la fiesta del Corpus Christi ya había sido instituida por el Papa Urbano IV en 1264.

Lo que ni siquiera muchos valencianos conocen es que en el establecimiento de esta festividad influyó, en parte, un milagro ocurrido en la localidad valenciana de Llutxent, a unos 15 kilómetros de Xàtiva.

Según cuenta la tradición, en 1239, las tropas de Jaime I, que se encontraban acabando de conquistar el Reino Moro, se vieron obligadas a parar la celebración de una misa para hacer frente a un ataque por sorpresa. El asombro mayor vendría cuando, tras salir vencedores, descubrieron que las formas consagradas para la comunión estaban ensangrentadas.

Este suceso, considerado un milagro eucarístico, llegó hasta el Papa Urbano IV quien, impresionado por ello y por otro milagro ocurrido en Orvieto (Italia), decidiría establecer desde Roma la celebración del Corpus Christi para la Iglesia Universal católica.

Del teatro religioso al laico

La procesión del Corpus de Valencia, de marcado carácter religioso, no se entiende sin ligarla a hechos culturales.

Fecha
La festividad del Corpus Christi se celebra tradicionalmente el jueves posterior a los 60 días del Domingo de Pascua. En la actualidad, para no coincidir con el calendario laboral, los actos de esta fiesta se realizan el domingo siguiente a dicho jueves, pasando a conocerse por el “Domingo del Corpus”, que este año 2017 cae en 18 de junio.

Las rocas (carrozas o carromatos, que el visitante verá pasar antes de la procesión) eran escenarios móviles en los que se representaban las estampas religiosas. Según el hispanista francés Henri de Mérimée, estudioso del arte dramático valenciano, en Valencia el teatro laico desciende del teatro del Corpus. En definitiva, del teatro que se hacía dentro de las iglesias y que, al trasladarse de los templos a la calle, se fue incorporado a la procesión del Corpus hasta independizarse y convertirse en teatro civil.

En la procesión del Corpus de Valencia, además del desfile de las rocas y de los personajes bíblicos, el turista también puede disfrutar de otros elementos como las danzas. Entre las que destacamos la de los gigantes y cabezudos o la de “La Moma y els Momos”, donde la Virtud o Moma (mujer interpretada por un hombre) triunfa frente a los siete pecados capitales (soberbia, avaricia, lujuria, envidia, gula, ira y pereza).

Fuente: Baltasar Bueno Tárrega, periodista y escritor.

 

Fotos Diego Opazo y Pedro Molero

1 junio, 2017 /
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