Deporte

Pedaleando hasta el mar
8 enero, 2018 / ,

Valencia quiere ser a la bicicleta, lo que Roma a la vespa. Un símbolo de una nueva ciudad ecológica y cosmopolita. El carril bici alcanza ya los 120 kilómetros y una de las zonas donde más se está expandiendo es la Marina. En Hey Valencia os proponemos una ruta pedaleando hasta el mar.

1. Salida. Edificio del Reloj.
Nuestra ruta parte del edificio más emblemático del Puerto de Valencia. Tiene 105 años y se construyó para albergar los servicios principales de las instalaciones portuarias. Hoy en día también sirve como museo. Al lado mismo, se encuentran los antiguos tinglados, que se utilizaban como almacén. Desde aquí seguiremos al borde del mar o en paralelo para adentrarnos en la Marina Real Juan Carlos I, escenario de grandes eventos deportivos, como la America’s Cup o el trazado urbano del Gran Premio de Fórmula 1 que se celebró durante varios años en nuestra ciudad.

2. Veles e Vents.
El edificio principal de la Marina se ha convertido ya en emblema de Valencia. Si os apetece apearos de la bici, su terraza proporciona unas excelentes vistas a la dársena. Prohibido perdérselas. El Veles e Vents, además, es sede de un multiespacio gastronómico.

3. El Cabanyal modernista.
Prosiguiendo con nuestro paseo tenemos dos opciones: continuar en paralelo al mar hasta la playa o adentrarnos en los poblados marítimos. Optamos por esta segunda alternativa, que nos permitirá deleitarnos con un magnífico exponente de arquitectura modernista popular, el que permanece en múltiples fachadas de los barrios del Cabanyal y el Canyamelar. Ejemplos hay diversos en la Calle La Reina o en la Avenida Mediterráneo, donde se encuentra un mosaico de 1919 que reproduce la “pesca dels bous”.

4. Las Arenas y la Malva-rosa.
Desde la misma Casa dels Bous, en la Avenida Mediterráneo, nos encontramos ya muy cerca del mar. Y visitar Valencia sin acercarnos al mar es casi como estar en Roma y no ver el Coliseo. Mucho cuidado con circular por dentro del Paseo en bici. Lo hace todo el mundo, pero está prohibido y os pueden multar. Mejor usar el carril especial que hay al lado mismo y que se inicia en la playa de Las Arenas, continúa hacia la Playa de la Malva-rosa y llega hasta la localidad de Alboraya. Seguramente será el trayecto en bicicleta que más disfrutaréis. Si el día acompaña solo hay que admirar el cielo azul, dejar que la brisa os golpee con suavidad y pedalear, oteando con prudencia, el mar.

 

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Valencia es perfecta tanto para quienes aman ir en bicicleta como para quienes gustan de
conocer los lugares pedaleando sin mucho esfuerzo

Ciudad mediterránea, con una temperatura media anual de unos 18ºC, poco lluviosa y bañada por la brisa marina son suficientes motivos para suponer que circular en bicicleta en Valencia es tarea fácil y agradable. Pero si a ello le sumamos que el terreno es llano, ¡no hay quien se resista!

Un carril bici de 120 kilómetros, que conecta todos los barrios de la ciudad, y la existencia de ciclocalles -calzadas donde el ciclista tiene preferencia y cuya velocidad máxima permitida al tráfico general es de 30 km/hconvierten a Valencia en una localidad bike-friendly.

Recorrer los jardines del antiguo cauce del río Turia, de más de ocho kilómetros de extensión, es una de nuestras recomendaciones para los turistas que quieran sentir el pulso de una ciudad que, los fines de semana o a la salida del trabajo, bulle bajo los puentes. Horas en las que la arquitectura de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias se vuelve escenario de quienes pasean, descansan, se estiran, corren y ríen y sonríen a dos ruedas.

Valencia en bici, desde el siglo XIX

A mediados del siglo XIX ya existían bicicletas en Valencia.

Sin embargo, no fue hasta entrada la década de 1890 cuando las bicicletas de dos ruedas de caucho del mismo tamaño y estructura de hierro se empezaron a ver en la ciudad.

Mientras que su primer uso fue servir como vehículos de recreo, en los años 20 del siglo pasado ya se había generalizado su utilización como medio de transporte. Una tendencia que vuelve a ser actual un siglo después.

 

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