El escudo de la Ciudad de Valencia

Escudo_de_Valencia

Los escudos de las ciudades son una fuente de historia y conocimiento sobre la evolución de las ciudades, así como, un motivo de orgullo para sus habitantes que se identifican con sus, en muchos casos, leyendas y las distintas simbologías asociadas a los mismos.

El escudo de la ciudad de Valencia no podía ser menos y a es un reflejo de la historia de la ciudad cargado de simbología. El primer escudo conocido de la ciudad data de la antigua Roma y se componía de un cuerno de la abundancia o cornucopia entre un haz de rayos.

Un segundo escudo, vigente hasta el siglo XIV, constaba de una ciudad amurallada sobre olas, como todavía se puede observar en la puerta gótica de la Catedral de Valencia. Ese escudo captaba muy bien la esencia de la ciudad en aquel tiempo, una ciudad amurallada – de la que todavía quedan algunos restos- para protegerse de piratas e invasores, que estaba ubicada a poca distancia del Mar Mediterráneo, siendo que en aquella época la entrada en barco a la ciudad se realizaba a través de las aguas del rio Turia.

El escudo actual, que a lo largo de los años ha sufrido distintas actualizaciones, junto con título de «ciudad dos veces leal», fue un reconocimiento otorgado por Pedro IV el Ceremonioso, rey de Aragón, a la ciudad por la resistencia valenciana durante la Guerra de los Dos Pedros, que enfrentó a Pedro IV el Ceremonioso, rey de Aragón, con el castellano Pedro I el Cruel, por la hegemonía peninsular en el siglo XIV.

Así, el escudo de Valencia está formado en un cuadrado apoyado sobre uno de sus vértices o cairó con la Señal Real de Aragón reproducida gráficamente por el fondo de campo de oro (amarillo) con cuatro bastones de gules (rojos) y la corona real en la parte superior. A ambos lados nos encontramos las dos “L”, también coronadas, que simbolizan el reconocimiento de ciudad doblemente leal que le otorgó el rey Pedro IV.

El escudo es abrazado por dos ramas de laurel entrelazadas concedidas por el rey Fernando VII después de la guerra de la Independencia de 1808, quien decidió laurear la ciudad por su aguerrida defensa ante los ejércitos del general francés Moncey.

Por último, y quizás uno de los símbolos más apreciados por los valencianos, en la parte superior nos encontramos un murciélago, más conocido como lo rat penat (la rata penada), visto de frente y con las alas extendidas. El uso del murciélago fue bastante común por la Corona de Aragón, existiendo distintas leyendas asociadas al mismo.

Las leyendas más arraigadas en la ciudad de Valencia asocian el murciélago al asedio y conquista de la ciudad por parte de las tropas de Jaime I el Conquistador. Un murciélago habría avisado a las tropas cristianas de un ataque sorpresa por parte de los musulmanes, lo que consiguió diezmar sus tropas y posibilitó la futura conquista de la ciudad. A partir de ese momento el rey habría incorporado al animal en su escudo de armas y posteriormente se introdujo en el escudo de la ciudad.

Aunque la leyenda más verosímil estaría asociada a la adopción de un dragón en el emblema personal por el monarca Pedro IV el Ceremonioso que con el paso del tiempo fue transformado en murciélago.

Independientemente de su origen el murciélago es uno de los símbolos más queridos por los valencianos y que a lo largo del tiempo se ha integrados en los escudos de muchas de las entidades más representativas de la ciudad como: el Valencia C.F., el Levante U.D., el Real Club Náutico de Valencia o en la mayoría de las asociaciones falleras de la ciudad, entre otras.

*Imagen de Wikipedia.