Mariano Benlliure, el artista que esculpió antes de hablar

Mariano Benlliure, el artista que esculpió antes de hablar

Hijo y hermano de pintores

Nacido en Valencia en 1862, el artista de renombre internacional, Mariano Benlliure, se apasionó por la escultura desde niño

Mariano Benlliure Gil nació en Valencia en 1862, en el seno de una familia de artistas. Su padre, Juan Antonio Benlliure Tomás, quien no quiso ser marinero como sus antecesores, fue pintor decorador; y sus hermanos Blas, José y Juan Antonio llegarían a ser pintores de prestigio. Mariano, en cambio, se decantó por la escultura desde bien niño, incluso antes de empezar a hablar a la tardía edad de siete años. La escultura sería su modo de expresión, su pasión. Ya en 1868, presentó una de sus obras a una exposición, la de la Sociedad de Amigos del País, en Valencia.

En 1881, antes de cumplir los 20 años, Benlliure se marchó a Roma donde abrió un estudio que mantuvo durante casi dos décadas. Allí, en contacto con la casa Crescenzi, aprendería a dominar el proceso de fundición a la cera perdida, que posteriormente le permitiría sacar el máximo provecho a los diferentes materiales de sus distintas fases: el modelo en barro, su vaciado en yeso, en cera y, por último, en bronce.

Durante los años 80 del siglo XIX sería galardonado en Madrid, París, Berlín, Munich y Viena. Concretamente, en 1887, recibió la primera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid, con la Estatua del pintor José Ribera para su monumento en Valencia, que se puede visitar en la plaza del Poeta Llorente.

Otras de las obras de Benlliure, imperdibles durante una estancia en esta ciudad, son: el Monumento al Marqués de Campo, en la plaza de Cánovas del Castillo, y las esculturas de la Casa-Museo Benlliure. La que fuera la casa familiar de su hermano José Benlliure Gil, que también alberga pinturas del propio José, de su hijo José Benlliure Ortiz (Peppino) y de otros artistas valencianos del momento como el gran Joaquín Sorolla, amigo íntimo de Mariano Benlliure.

El escultor valenciano murió en Madrid en 1947, pero sus restos fueron trasladados al cementerio del Cabañal, de su Valencia natal y querida, donde fue enterrado con todos los honores.

Itinerario: Desde la Casa-Museo Benlliure (calle Blanquerías, 23) hasta la plaza de Cánovas, pasando por la plaza del Poeta Llorente, se tarda unos 20 minutos, caminando por la margen sur del río Turia. Y, si dispusiera de más tiempo o se encontrara en los alrededores, acérquese también al Monumento a Sorolla (en la plaza Armada Española, cerca del puerto) y al Monumento a Cervantes (en los jardines de la calle Guillem de Castro) o disfrute del escudo de Valencia y de las figuras alegóricas (Administración, Justicia, Las Artes y Las Letras) de la fachada del Ayuntamiento. (+09)

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30 marzo, 2017 /
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